Derretimos la mantequilla y el chocolate por separado, dejando que se
atemperen ligeramente.
En un bol, batimos la mantequilla derretida junto con el azúcar hasta
integrar ambos ingredientes. Añadimos el chocolate fundido, la vainilla y
mezclamos. Luego incorporamos el huevo y batimos hasta conseguir una
mezcla homogénea.
Por otro lado, mezclamos la harina con el cacao en polvo, el bicarbonato y
la sal. Tamizamos los ingredientes secos sobre ña mezcla anterior y los
integramos con una espátula hasta obtener una masa uniforme. Dejamos
reposar en la necera durante 30-60min.
Después, colocamos la masa sobre un film transparente y le damos forma de
cilindro de aproximadamente 6cm de diámetro. Envolvemos bien, cerramos los
extremos y refrigeramos de nuevo durante 2h, hasta que la masa quede
firme.
Precalentamos el horno a 170ºC y preparamos dos bandejas forradas con
papel vegetal. Cortamos la masa en porciones de unos 5-6 mm y distribuimos
sobre las bandejas. Horneamos durante unos 15min. Dejamos enfriar.
Mientras se enfrían las galletas, batimos la mantequilla a temperatura
ambiente durante unos minutos hasta que esté cremosa y ligeramente más
clara. Añadimos poco a poco el azúcar glas y seguimos batiendo hasta
obtener una crema homogénea. Incorporamos la vainilla, la leche y una
pizca de sal y batimos durante unos minutos más hasta conseguir un relleno
suave y firme.
Colocamos una pequeña cantidad de crema en el centro de una galleta y
cubrimos con otra, presionando suavemente hasta que el relleno llegue a
los bordes. Repetimos el proceso hasta terminar con todas las galletas.