Prep: 15 min | Cocción: 30min | Raciones: 2
Ingredientes
- 1 cebolla tierna (o 1 puerro)
- 1 huevo
- 200gr de espinacas
- 250gr queso feta (o mezcla de quesos al gusto)
- Pasta filo
- Semillas de sésamo, lino o chia
- Especias: eneldo, perejil, nuez moscada, pimienta negra
- Sal y aceite
Elaboración
- En una sartén con un poco de aceite, salteamos la cebolla tierna (o puerro) trinchadita con una pizca de sal. Cocinamos a fuego medio durante uno 5min, hasta que esté transparente.
- Incorporamos 200gr de espinacas y cocinamos junto con la cebolla hasta que reduzcan su tamaño. Retiramos del fuego, y escurrimos muy bien la mezcla para eliminar cualquier exceso de líquido. Dejamos enfriar.
- En un bol, desmenuzamos el queso feta y lo mezclamos con el huevo. Añadimos el sofrito de espinacas ya frío o templado y las especias al gusto. Removemos bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Colocamos dos hojas de pasta filo superpuestas y pinceládas con aceite. Añadimos una porción del relleno en un extremo, a lo largo, y enrollamos con cuidado formando un cilindro.
- Colocamos el primer cilindro enrollado en forma de espiral o caracol en el centro de un molde redonde (apto para horno o freidora de aire). Continuamos añadiendo más cilindros alrededor, uno tras otro, hasta cubrir toda la superfície del molde.
- Antes de llevarlo al horno, pincelamos la espiral con huevo (o leche vegetal) y espolvoreamos las semillas escogidas por encima. Horneamos a 200ºC durante 20-30min, o hasta que la superfície quede dorada y crujiente.
Consejo: Podemos añadir algún fruto seco como piñones, nueces o almendras picadas para darle un toque crunchy. También podemos espolvorear una fina capa de pan rallado sobre la base del molde antes de colocar la espiral para que absorba cualquier jugo que pueda soltar el relleno.